LITERALMENTE MI
PRIMERA CASA FUE
LA EMPRESA
Crecí dentro del entorno de una empresa familiar. Literalmente. Vivía en el primer piso de la fábrica: bajaba las escaleras y estaba en producción. Mi infancia transcurrió entre rotativas, bobinas, ruido constante y el olor inconfundible de la tinta. La empresa no era un lugar al que se iba a trabajar: era el espacio donde se vivía, se comía y se hablaba de problemas reales.
Desde muy pequeño conviví con la figura de mi padre como empresario. Vi de cerca lo que significa asumir riesgos, tomar decisiones difíciles, sostener una familia y una empresa al mismo tiempo, responder ante otras personas y cargar con el peso de las consecuencias. Viví con un empresario de verdad, alguien que había jugado su patrimonio, su tiempo y su energía para sacar adelante un proyecto personal y profesional. Ese contacto temprano con el mundo empresarial marcó profundamente mi forma de entender el trabajo, la responsabilidad y el compromiso.
Siempre fui una persona introvertida, más inclinada a escuchar con atención que a hablar, y al mismo tiempo muy soñadora. Esa combinación —realidad dura y mundo interior activo— empezó a formarse precisamente ahí: en una fábrica muy real, mientras mi cabeza aprendía a crear escenarios propios.
Formación internacional
Francia e Inglaterra
Mi formación comenzó en el Liceo Francés de San Sebastián y el bachillerato lo finalicé entre Francia e Inglaterra, donde posteriormente me gradué como ingeniero en Electricidad y Electrónica en UCL (University College London). Esa etapa de más de ocho años me proporcionó una base cultural y mental sólida, marcada por la disciplina, el rigor y una apertura temprana al mundo.
Me permitió estructurar el pensamiento, desenvolverme en entornos exigentes, desarrollar la autonomía, y consolidar esa mirada internacional que siempre me ha atraído.
Trayectoria profesional
Empresa familiar,
organizaciones complejas
y consultoría

Más de 30 años de experiencia combinando roles en empresa
familiar, organizaciones complejas y consultoría de alto impacto
Cimientos
Años 90
Mi vida profesional comenzó en la empresa familiar a principios de los años 90, donde durante más de una década ocupé distintas responsabilidades técnicas y de gestión en las diferentes empresas del grupo. Trabajé en San Sebastián, Guadalajara (España) y São Paulo (Brasil), dirigiendo el proyecto de puesta en marcha de la nueva fábrica. Fue una escuela real, sin teoría, sobre cómo funciona una estructura compleja de empresas desde dentro.
Salto
2003
2003 fue un punto de inflexión vital. Dejé la empresa familiar y me trasladé a Burgos. Durante los diez años siguientes ocupé más de diez cargos en distintas organizaciones, siendo uno más y trabajando con jefes ajenos al ámbito familiar. En esa década asumí responsabilidades de gestión y dirección en compañías y sectores muy distintos —automoción, empresa familiar, empresa pública y multinacionales— en empresas como TRW Automotive, Fábrica Nacional de Moneda y Timbre o L’Oréal. Fue una etapa de cambio constante que fortaleció mi capacidad de adaptación a nuevos escenarios empresariales y me permitió identificar patrones de funcionamiento comunes en organizaciones muy distintas, algo que más tarde sería clave en mi trabajo como consultor.
Durante mi etapa en L’Oréal, entré en contacto con consultores internacionales de primer nivel. Ahí se consolidó una idea que ya estaba en mi visión: dedicarme a la consultoría. Y en 2013, con mi salida de la multinacional, creé mi propia marca profesional, Valverde Consultores, desde la que empecé a trabajar como consultor independiente.
Escalado
2017
En 2017, con el objetivo de crecer, me integré en ActioGlobal como director asociado, combinando mi actividad como consultor independiente con una organización presente en múltiples países. Trabajé en proyectos de gran escala para compañías industriales y de servicios a escala global. Fue en este contexto donde descubrí la consultoría de transformación empresarial, el tipo de consultoría más potente que había conocido hasta ese momento, y que ha marcado de forma clara mi trayectoria posterior.
Aceleración
2022
En 2022 me desligo de ActioGlobal y constituyo Key Result, la empresa que concentra y ordena todo mi recorrido profesional. Key Result nace para resolver los problemas empresariales más relevantes a escala global a los que se enfrentan hoy las organizaciones en un entorno tecnológico de cambio constante, y tiene como eje central la transformación del negocio, la orientación a resultados, la creación de valor y la toma de decisiones estratégicas de alto impacto.
No lo vi venir
Viví casi toda mi vida dentro de una trampa de la que no fui consciente
Comprender el sentido del trabajo –
Libertad financiera

Crecer profesionalmente, asumir más responsabilidades y generar más ingresos no me hacía más libre; me hacía más dependiente. Más impuestos, menos tiempo, más presión y una vida personal, familiar y social cada vez más sacrificada. El sistema está diseñado así, y no verlo a tiempo tiene un coste alto.
El punto de inflexión llegó cuando entendí la diferencia real entre trabajar y construir patrimonio. Comprendí que el
trabajo, por sí solo, no genera libertad financiera; solo ingresos. Y que la única salida sostenible pasa por construir activos capaces de cubrir tus gastos y darte margen de decisión. Hoy tengo el foco puesto en el aprendizaje en el mundo de la inversión. Leo, observo y me formo con la visión clara de vivir, en el futuro, de la rentabilidad de mis activos. Es un objetivo que aún veo lejano, pero que sé que alcanzaré con tiempo, disciplina y criterio. He cambiado mi relación con el trabajo: trabajo para invertir, no para pagar gastos e impuestos. Eso ha devuelto sentido y dirección a mi vida profesional.
Cuerpo, disciplina y acción –
Libertad física

El deporte ha sido un eje constante en mi vida desde muy pequeño. En casa siempre se fomentó la actividad física y el esfuerzo. Practiqué judo, tenis y múltiples deportes, especialmente durante los veranos en Francia.
El fútbol tuvo un papel central en mi desarrollo, sobre todo en mi etapa en Inglaterra, donde alcancé un nivel competitivo alto y llegué incluso a realizar una prueba en la Real Sociedad. Esa etapa me enseñó disciplina, constancia y gestión de la exigencia.
A lo largo de los años he mantenido una relación muy activa con el deporte: he corrido cinco maratones, numerosas medias maratones y pruebas populares; practico esquí y pádel, y en los últimos años he incorporado de forma sistemática el entrenamiento de fuerza.
La libertad física, para mí, es disponer de un cuerpo fuerte y funcional que sostenga la vida a largo plazo. Es un pilar estructural, no un complemento.
Visión, autoconocimiento y fortaleza interior –
Libertad mental

Siempre fui muy soñador, tuve mucha imaginación para crear escenarios ilusionantes, mundos por explorar, que daban sentido a lo que todavía no existía. Desde joven fui una persona introvertida y observadora, más inclinada a pensar y proyectar que a hablar. Esa capacidad para imaginar escenarios aspiracionales y con propósito ha sido una constante en mi forma de estar en el mundo y una herramienta clave para sostener el esfuerzo y los retos a lo largo del tiempo. Con el tiempo entendí que esa capacidad no era solo una forma de soñar, sino una palanca real de fortaleza mental. Me permitió mantener dirección en momentos de presión, tomar decisiones difíciles y atravesar etapas complejas sin perder el rumbo.
Para mí, la libertad mental empieza ahí: en la capacidad de construir una visión que tenga sentido incluso cuando el entorno es incierto o adverso.
Otra parte esencial de esta libertad ha sido el autoconocimiento. Conocer mis límites, identificar creencias limitantes, abrirme a nuevas perspectivas y trabajar procesos de sanación personal ha sido un camino progresivo y exigente. En los últimos años he invertido de forma consciente en programas de desarrollo personal y he profundizado en la lectura de libros de crecimiento, conciencia y espiritualidad, una dimensión que hoy forma parte de mi equilibrio interior.
La vida también me ha colocado frente a decisiones duras y pérdidas importantes, como el fallecimiento de mi padre y de mi querido amigo Gabi en muy poco espacio de tiempo, junto con decisiones difíciles de tomar en el ámbito personal. Experiencias que obligan a parar, a mirar hacia dentro y a reconstruirse desde otro lugar. De ahí nace una fortaleza mental más consciente y más auténtica, que hoy sostiene todo lo demás.
Machaguay II
Un escenario para las 3 libertades

Las personas más cercanas a mí, las que me conocen desde hace años, entienden bien el sentido de la palabra Machaguay. Más allá de ser un distrito del sur del Perú, en la región de Arequipa, Machaguay es el nombre de un lugar ligado profundamente a mi infancia y adolescencia, y también a la conexión especial que mi padre mantuvo con Perú. Para quienes han compartido camino conmigo, Machaguay no es solo un punto en el mapa, sino un símbolo cargado de significado.
Precisamente, Machaguay II es el nombre de mi nuevo mapa, de mi nuevo proyecto de vida. Es el escenario —el juego— que ya ha empezado. Representa un proceso de reconstrucción, y una forma de honrar a mi padre, a mi familia y a toda una tradición empresarial familiar que me inspira y me motiva. Machaguay II es el marco desde el que aspiro a construir una organización y un sistema empresarial a la altura de lo que ese nombre representa para mí.



En ese terreno de juego, en ese escenario, se despliega un modelo: el modelo de las 3 Libertades —la libertad mental, la libertad física y la libertad financiera—. Es un modelo construido a partir de mi experiencia personal y profesional, y también de otros modelos y aprendizajes que he ido incorporando a lo largo del camino. Es un modelo que estoy validando en primera persona, a través de lo que sé que funciona y de aquello que estoy probando y ajustando en tiempo real. Al mismo tiempo, es un marco inspiracional para personas que se encuentran en una situación similar a la mía, y un cuaderno de bitácora donde voy recogiendo en el blog los avances, aprendizajes y elementos que se van integrando en el modelo.
Como consultor, este modelo no se plantea de forma abstracta. Se construye bajo una metodología concreta, con definiciones claras, principios, conceptos operativos y un sistema de métricas y mediciones que permiten observar su evolución a lo largo del tiempo. Machaguay II y las 3 Libertades son, a la vez, un proyecto de vida y un modelo que busco validar de forma rigurosa a medida que pasan las semanas y los años.
Hoy mi trabajo no es enseñar lo que otros ya saben.
Es acompañar a quienes quieren liderar sin perder su verdad.
A quienes buscan equilibrio entre lo que hacen y lo que son.
No busco seguidores. Busco coherencia.